Un bruñidor de cilindros profesional realiza tareas de acabado. Su proceso consiste en una extensión de los rodillos de alto pulido desde una porta herramientas. Se trata de un equipo de fácil uso, del cual te vamos a explicar con detalle su funcionamiento. En su acción giratoria, los rodillos del bruñidor frotarán la pieza cilíndrica y aplicarán cierta presión, logrando el fluido en frío del material del subsuelo. Es así como la rugosidad determinada por los picos y valles de la superficie serán igualados. Con un flujo en frío, se estimula el material a unas pocas milésimas de la superficie y en los picos logrando que fluyan juntos. El acabado liso y pulido de la superficie bruñida será endurecida ofreciendo mayor durabildad.